La única lucha que se pierde es la que se abandona
Ellas caminaron las calles, hospitales, comisarias, juzgados, medios de comunicación, iglesias, despachos e instituciones reclamando la aparición con vida. Desde el horror y la barbarie, endurecidas y sin perder la ternura anduvieron el camino de la soledad a la organización. Fue un tránsito amoroso, político, viceral y revolucionario. Luego de la pérdida irreparable, las Madres, … [+]