{"id":1471,"date":"2018-07-03T13:11:48","date_gmt":"2018-07-03T16:11:48","guid":{"rendered":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/revista-itinerarios-en-genero-educacion-y-recreacion\/"},"modified":"2024-08-12T15:40:35","modified_gmt":"2024-08-12T18:40:35","slug":"revista-itinerarios-en-genero-educacion-y-recreacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/revista-itinerarios-en-genero-educacion-y-recreacion\/","title":{"rendered":"Revista Itinerarios en G\u00e9nero, Educaci\u00f3n y Recreaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"float: left; border: 0; margin-left: 0px; margin-right: 30px;\" src=\"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/itinerarios-2-1.jpg\" width=\"250\" height=\"351\" border=\"0\"><strong>A\u00f1o 2, N\u00famero 2, Primavera de 2010<\/strong><br>Las cuestiones de g\u00e9nero son un tema relevante en la agenda de las pol\u00edticas educativas y sociales de los \u00faltimos a\u00f1os. Se trata de un campo de problemas que desaf\u00eda a educadores de todos los niveles y contextos a volver a pensar las formas en que se constituyen subjetividades en los proyectos socioeducativos, dentro y fuera de la escuela. En este n\u00famero, diversos especialistas abordan algunas aristas del problema y se presentan experiencias pol\u00edticas y educativas de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si necesitas consultar o adquirir estas publicaciones en su versi\u00f3n impresa podes hacerlo en la Biblioteca del ISTLyR.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pod\u00e9s descargar la publicaci\u00f3n haciendo clic <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1HQurxcIl_Mkm3t2OMUeKTEiHI4ayyZ_z\/view?usp=drive_link\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed.<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Indice<br><\/strong><\/span><br><strong>Rondas de apertura<br><\/strong>\u2022&nbsp;Susana Zattara: \u00abLos varones piensan con el pito, las mujeres somos m\u00e1s cursis\u00bb.&nbsp; Construcciones de feminidades y masculinidades en los discursos&nbsp;sobre la sexualidad de chicas y chicos de escuelas medias&nbsp;de la ciudad de Buenos Aires.<br>\u2022 Ana y Paula: Cuerpo se escribe con \u00abC\u00bb de Control.<br>\u2022 Silvana Vilchez: La violencia de g\u00e9nero:&nbsp;reflexiones sobre la pr\u00e1ctica.<br>\u2022&nbsp;Pablo Ariel Scharagrodsky:&nbsp;(Re)creando los g\u00e9neros.&nbsp;Fragmentos hist\u00f3ricos sobre la escuela y los espacios recreativos&nbsp;a principios del siglo XX en la capital Argentina.<br>\u2022&nbsp;Jimena Gonz\u00e1lez Alsina: G\u00e9nero y met\u00e1foras corporales.<br>\u2022 Lohana Berkins: El coraje de ser mariposa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Traves\u00edas<br><\/strong>\u2022 Mujeres habitadas: Comienzo del juego.<br>\u2022 Mariano Algava: Mu\u00f1ecas y peloras: debate virtual en el ISTLyR.<br>\u2022 Agustina Fandi\u00f1o:&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9 piensan que el dibujo lo ha hecho Luna? Pensando la pr\u00e1ctica desde la perspectiva de g\u00e9nero.<br>\u2022 Tania Cucui, Alex Garate, Paola Nicol\u00e1s y Mar\u00eda Emilia Ruiz:&nbsp;\u00a1aSOMAte, habla el cuerpo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>Estaciones<br><\/strong>\u2022 Mariana Bernal: Cine para la infancia desde la perspectiva de g\u00e9nero.<br>\u2022 Mujeres p\u00fablicas: Encuesta Heternorma<br>\u2022 Amanda Alma: De eso s\u00ed se habla.<br>\u2022 Diego Jaimes: Acerca del film \u00abLa teta asustada\u00bb<br>\u2022 Mar\u00eda de las Mercesde de Isla: Se trata de Nosotras. Las Juanas Editoras.<br>\u2022 Silvana Vilchez: Mi nombre es Harvey Milk.<br>\u2022 Fotograf\u00edas: Las Feas del Bajo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><em>\u00abLos varones piensan con el pito, las mujeres somos m\u00e1s cursis\u00bb&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Construcciones de feminidades y masculinidades en los discursos sobre la sexualidad de chicas y chicos de escuelas medias de la ciudad de Buenos Aires<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por Susana Zattara<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>&#8230;forma de relacionamiento con el otro, la construcci\u00f3n de la vida de la persona,<br>es la historia de la persona, si es interesada en s\u00ed misma.<br>Es una construcci\u00f3n de varios elementos en relaci\u00f3n con el otro:<br>veo como ella act\u00faa y lo que me dicen\u00bb(sic)<br>(definiciones sobre la sexualidad, Mariana, 16 a\u00f1os)&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHay una forma diferencial en los discursos con que chicas y chicos hablan de la sexualidad y de sus cuerpos? \u00bfLas emociones con que se nombra a la sexualidad son construidas en relaciones de g\u00e9nero? \u00bfHay una continuidad generacional en los discursos sobre el ejercicio de la sexualidad entre las chicas y sus madres? \u00bfEntre los chicos y sus padres? \u00bfEstas chicas socializadas en discursos medi\u00e1ticos que nombran una sexualidad femenina diferente a la sexualidad masculina, muestran un quiebre con el modelo de feminidad tradicional (mujer=madre=ama de casa)? \u00bfLos chicos socializados en una masculinidad menos tradicional rompen con el estereotipo de la \u00abmujer santa\u00bb o \u00abla mujer puta\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>Jeffrey Weeks (1999) afirma que solo podemos comprender las actitudes en relaci\u00f3n al cuerpo y a la sexualidad en su contexto hist\u00f3rico espec\u00edfico, explorando las condiciones que dan origen a la importancia atribuida a la sexualidad en un momento particular y atendiendo a las variadas relaciones de poder que modelan (o moldean) lo que va a ser visto como un comportamiento normal o anormal.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la sexualidad se\u00f1ala que en los dos \u00faltimos siglos se producen unos discursos a trav\u00e9s de los cuales la diferencia sexual (hombre-mujer, heterosexual-homosexual) empieza a ser vista como de&nbsp;importancia social fundamen- tal. En ese sentido el sexo es una categor\u00eda clasificatoria de los seres humanos. Dice Guacira Lopes Louro:&nbsp;\u00abEn las \u00faltimas d\u00e9cadas del&nbsp;siglo XIX hombres victorianos, m\u00e9dicos fil\u00f3sofos,&nbsp;moralistas, pensadores&nbsp;hacen descubrimientos, diferenciaciones y clasificaciones sobre los cuerpos de&nbsp;hombres y mujeres. Sus proclamaciones tienen expresivos y persistentes efectos de verdad. A partir de su mirar \u00abautorizado\u00bb diferencias entre sujetos y pr\u00e1cticas sexuales son inapelablemente establecidas. No es de extra\u00f1ar, pues, que el lenguaje y la \u00f3ptica empleada en tales definiciones sean marcadamente masculinas, que las mujeres sean concebidas como portadoras de una sexualidad ambigua, escurridiza y potencialmente peligrosa, que el comportamiento de las clases medias y alta de los grupos blancos de las sociedades urbanas occidentales se constituyera en la referencia para establecer las pr\u00e1cticas moralmente apropiadas&#8230;\u00bb (Lopes Louro, G., 2004:79)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">(Re)creando los g\u00e9neros&nbsp;<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fragmentos hist\u00f3ricos sobre la escuela y los espacios recreativos a principios del siglo XX en la capital Argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por Pablo Ariel Scharagrodsky<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Construyendo feminidades&nbsp;y masculinidades en la escuela <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde finales del siglo XIX, en momentos en que se estaba consolidando y organizando el Estado nacional y el sistema de instrucci\u00f3n p\u00fablico nacional argentino (Puiggr\u00f3s, 1990, 1996) hasta no hace&nbsp;muchas d\u00e9cadas, el dispositivo curricular contribuy\u00f3 a construir cuerpos masculinos y femeninos. Los mismos se materializaron a partir de una l\u00f3gica simb\u00f3lica con tres caracter\u00edsticas b\u00e1sicas: l\u00f3gica binaria (var\u00f3n\/mujer), excluyente y opo- sicional (lo masculino no es femenino y lo femenino no es masculino) y jer\u00e1rquica (masculino como superior y femenino como inferior).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, la ley 1420 y los sucesivos planes y programas vigentes hasta los a\u00f1os &#8217;70 del siglo XX, prescribieron un conjunto de disciplinas escolares que se encargaron de ense\u00f1ar el ideal correcto y adecuado en el ni\u00f1o y el ideal correcto y adecuado en la ni\u00f1a. Las feminidades y las masculinidades en el \u00e1mbito escolar, se convirtieron en uno de los efectos m\u00e1s f\u00edsicos y som\u00e1ticos perseguidos por el artificio curricular: formas de pararse, sentarse, mirar, contactarse con el otro\/a, gesticular, caminar, sentir, pensar, desear o trabajar definieron un orden corporal escolar, en donde la diferencia sexual fue sin\u00f3nimo de jerarqu\u00eda y de distinci\u00f3n; siendo el universo masculino el m\u00e1s valorado y el universo femenino el menos valorado. Asimismo, fueron estigmatizados aquellos varones y mujeres que no cumplieron con el &#8216;gui\u00f3n&#8217; masculino o femenino hegem\u00f3nico con los t\u00e9rminos machona o varonera para las mujeres &#8216;disidentes&#8217; y afeminado o marica para los varones &#8216;subversivos&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las disciplinas escolares incorporadas tempranamente al curr\u00edculum se pueden mencionar a Econom\u00eda Dom\u00e9stica, Labores, Puericultura, algunos contenidos de Lengua y Literatura para las ni\u00f1as y Nociones de Agricultura y Ganader\u00eda, Instrucci\u00f3n C\u00edvica, algunos contenidos de Matem\u00e1ticas, Ciencias, Artes Industriales, Educaci\u00f3n F\u00edsica&nbsp;o Deportes para los ni\u00f1os. Estas disciplinas escolares no s\u00f3lo estuvieron dirigidas a las ni\u00f1as o a los ni\u00f1os, sino m\u00e1s bien contribuyeron a construir cuerpos masculinos y femeninos. En consecuencia, como se\u00f1ala Da Silva, el curr\u00edculum escolar estatal se convirti\u00f3 en un excelente \u00abmecanismo de g\u00e9nero: un mecanismo que, al mismo tiempo, encarna y produce relaciones de g\u00e9nero\u00bb (Da Silva, 2001: 119); siendo la jerarqu\u00eda la \u00fanica forma de interpretar las diferencias corporales y sexuales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00f1o 2, N\u00famero 2, Primavera de 2010Las cuestiones de g\u00e9nero son un tema relevante en la agenda de las pol\u00edticas educativas y sociales de los \u00faltimos a\u00f1os. 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