{"id":1462,"date":"2018-07-03T13:11:44","date_gmt":"2018-07-03T16:11:44","guid":{"rendered":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/un-pombero-macabro-relato-de-una-experiencia-de-lectura-y-escritura-en-la-escuela\/"},"modified":"2018-07-03T13:11:44","modified_gmt":"2018-07-03T16:11:44","slug":"un-pombero-macabro-relato-de-una-experiencia-de-lectura-y-escritura-en-la-escuela","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/un-pombero-macabro-relato-de-una-experiencia-de-lectura-y-escritura-en-la-escuela\/","title":{"rendered":"Un pombero macabro: relato de una experiencia de lectura y escritura en la escuela"},"content":{"rendered":"<table style=\"width: 645px;\" border=\"0\" cellspacing=\"6\" cellpadding=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 470px;\" align=\"left\" valign=\"top\"><span style=\"color: #f380a1; font-size: 10pt;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino;\"><strong><span>&ndash;Traves&iacute;as&ndash;<\/span><\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"color: #333333; font-size: 13.6000003814697px;\"><span style=\"font-family: helvetica; font-size: 12pt;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Por <span>Natalia Vaistij*<\/span><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"vertical-align: top; border: 0; margin-top: 10px; margin-bottom: 10px;\" src=\"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/trav2_1.jpg\" border=\"0\" width=\"470\" height=\"250\"><\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"color: #333333; font-size: 13.6000003814697px;\"><span style=\"font-family: helvetica; font-size: 12pt;\">Cuando trabajamos con textos literarios en espacios educativos nos encontramos diariamente con un desaf&iacute;o: c&oacute;mo generar pr&aacute;cticas de lectura y escritura que propongan un lugar activo y creador para el lector. <br \/>&nbsp; &nbsp;&iquest;C&oacute;mo escapar de las actividades que reducen a la literatura a las formas de un memorismo enciclopedista? <br \/>&nbsp; &nbsp;&iquest;C&oacute;mo evitar el sometimiento de las lecturas personales al cuestionario de &ldquo;comprobaci&oacute;n lectora&rdquo;? Una interpelaci&oacute;n l&uacute;dica de los textos que ponga en juego el imaginario y el capital cultural de sus lectores, habilita formas de lectura que devienen en escrituras. Esto requiere de una posici&oacute;n de escucha atenta a las voces cargadas de historias de los lectores, dejando de lado los discursos alarmistas sobre la relaci&oacute;n de los j&oacute;venes con la cultura escrita. La teor&iacute;a del d&eacute;ficit, lejos de orientarse en la b&uacute;squeda de una soluci&oacute;n a la problem&aacute;tica, la potencia, la agrava. <br \/><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"float: left;\" src=\"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/trav2_2.jpg\" border=\"0\" width=\"235\" height=\"231\">&nbsp; &nbsp;La experiencia que quiero relatar ocurri&oacute; hace algunos meses en un segundo a&ntilde;o de secundario mientras trabaj&aacute;bamos con la obra de Edward Gorey. Conoc&iacute; este escritor e ilustrador en el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de la Universidad de Buenos Aires que dictaba Gloria Fern&aacute;ndez, quien me invit&oacute; a introducirlo en la escuela media. <br \/>&nbsp; &nbsp;Fue as&iacute; que le&iacute;mos en la clase de Pr&aacute;cticas del Lenguaje uno de los libros &aacute;lbum m&aacute;s transgresores del siglo pasado: <em>Los Peque&ntilde;os macabros.<\/em> En esta obra el autor expone veintis&eacute;is muertes de diferentes ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, cada una asociada a una letra del alfabeto. El gesto provocador responde a una operaci&oacute;n que parodia antiguos alfabetos did&aacute;cticos y moralizantes destinados a la infancia. Llevar este pol&eacute;mico libro a la escuela implicaba encarar el t&oacute;pico de la muerte desde una nueva perspectiva, no con un tono dram&aacute;tico sino apelando al humor negro y al <em>non sense.<\/em> <br \/>&nbsp; &nbsp;La lectura del material no se manifest&oacute; de manera lineal y sin interrupciones ya que los estudiantes reaccionaron de diversa manera frente al material presentado: mientras algunos se re&iacute;an, otros afirmaron, disconformes, que las muertes eran poco reales (un debate que luego deriv&oacute; en una reflexi&oacute;n en torno a los mecanismos de la hip&eacute;rbole y el absurdo). <br \/>&nbsp; &nbsp;Luego de terminar la lectura, en donde vimos que algunos de los destinos tr&aacute;gicos de los personajes eran resultado de actos transgresivos, les pregunt&eacute; si cuando eran ni&ntilde;os les contaban relatos \u00abpara que se portaran bien\u00bb. En un primer momento dijeron que no, sin embargo inmediatamente fueron surgiendo algunos recuerdos. Un chico habl&oacute; del &ldquo;chupa-cabras&rdquo;, una historia que le narraban de ni&ntilde;o en el campo. Luego una estudiante nombr&oacute; al Pombero, un relato que no le contaban a ella pero que hab&iacute;a descubierto en un libro de leyendas paraguayas de una amiga. Fue entonces cuando en el aula se produjo un clima completamente diferente al que hab&iacute;a hasta ese momento. Aunque los chicos no conoc&iacute;an la historia (algunos dijeron que hab&iacute;an escuchado el nombre pero no sab&iacute;an qui&eacute;n era), estaban realmente intrigados. Como la estudiante no recordaba bien la leyenda, la busc&oacute; en Internet desde el celular y comenz&oacute; a leerla. Entonces todos se acercaron a ella, dejaron sus bancos y se sentaron unos encima de los otros para tener una mejor ubicaci&oacute;n. Desde ese nuevo lugar, continuaron escuchando el relato, algo perturbados. Ellos mismos ped&iacute;an silencio si alguno atinaba a realizar un comentario que interrump&iacute;a la narraci&oacute;n. <br \/>&nbsp; &nbsp;Espont&aacute;neamente, un alumno se par&oacute; y comenz&oacute; a representar teatralmente lo que iba relatando la compa&ntilde;era. Fue entonces cuando el silencio se convirti&oacute; en risas que descomprimieron la tensi&oacute;n del momento (aunque sin provocar que se pierda la atenci&oacute;n en la historia). Al redistribuirse los roles y reorganizarse los cuerpos con una fuerte presencia del misterio, el espacio &aacute;ulico se carg&oacute; con la l&oacute;gica del fog&oacute;n. <br \/>&nbsp; &nbsp;La consigna de escritura que hab&iacute;a planeado consist&iacute;a en inventar tres letras de un nuevo alfabeto macabro, pero de inmediato fue modificada incluyendo la figura del <em>Pombero<\/em>. Fue llamativo c&oacute;mo muchos de los estudiantes optaron por retratarse a s&iacute; mismos atacados por ese ser siniestro, aunque la consigna no indicaba que el texto deb&iacute;a estar escrito en primera persona. De esta manera, los estudiantes realizaron una operaci&oacute;n deconstructiva, al estilo Gorey, de aquellos discursos: si en otro tiempo fueron figuras macabras, en sus im&aacute;genes y textos eran retomados de una manera l&uacute;dica, aunque sin dejar de lado su costado siniestro. Jugar a escribir la propia muerte implic&oacute; as&iacute; una apuesta al imaginario, a la creaci&oacute;n. <br \/><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"float: left; border: 0; margin-left: 7px; margin-right: 7px;\" src=\"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/trav2_3.jpg\" border=\"0\" width=\"235\" height=\"150\">&nbsp; &nbsp;Escritura y juego demuestran as&iacute; sus cruces y puntos de contacto: ambos plantean un desaf&iacute;o normalizado por un conjunto de reglas, posibilitan la invenci&oacute;n y propician la autonom&iacute;a de los participantes. En su art&iacute;culo &ldquo;Escritura e invenci&oacute;n en la escuela&rdquo; Maite Alvarado se&ntilde;ala que &ldquo;&#8230;el como si de la ficci&oacute;n, al igual que el del juego, descansa sobre el respeto a ciertas reglas, sin las cuales pierde sustento&rdquo;. En esta escena la consigna planteaba un objetivo con pautas concretas, pero la aparici&oacute;n de la figura del Pombero nos empuj&oacute; a reformularla. La propuesta de escritura (lo pautado, lo ya instaurado) tuvo que ceder al trastrocamiento, a la mutaci&oacute;n provocada por &eacute;se relato. La leyenda, como &ldquo;saber previo&rdquo;, dej&oacute; de ser un simple medio para acercarse al texto can&oacute;nico (procedimiento que muchas veces utilizamos a la hora de ense&ntilde;ar contenidos) y devino en la condici&oacute;n de posibilidad de una nueva lectura de Gorey, que lo trascendi&oacute; y lo puso a funcionar en una direcci&oacute;n insospechada. <em>Los Peque&ntilde;os Macabros,<\/em> hu&eacute;sped de otras voces, fue v&iacute;ctima de un desplazamiento que s&oacute;lo pudo haber sido trazado gracias a un acercamiento l&uacute;dico al material. <br \/>&nbsp; &nbsp;Al a&ntilde;o siguiente, uno de los estudiantes de ese curso que volvi&oacute; a ser mi alumno pregunt&oacute; en la primera clase: &ldquo;&iquest;Profe vamos a ver de nuevo el Pombero?&rdquo;. Es llamativo c&oacute;mo una actividad que dur&oacute; s&oacute;lo cuarenta minutos, que no estaba planificada, se torn&oacute; m&aacute;s significativa para &eacute;l que otros textos, de mayor longitud. <br \/>&nbsp; &nbsp;Cuando la lectura es compartida y se ve enriquecida por m&uacute;ltiples miradas, emerge como una pr&aacute;ctica sociocultural vinculada con la Recreaci&oacute;n. Leer con otros lectores, compartir y reescribir relatos de la infancia son actividades que se desarrollan en un espacio de construcci&oacute;n colectiva de sentidos, en un espacio de grupalidad mediado por la literatura. Es all&iacute; donde se potencia la participaci&oacute;n de cada uno de los protagonistas. Y es el rol del joven mediador el que me interesa destacar en la escena. Cuando un estudiante se apropia de la palabra, la reescribe de un modo tal que convoca genuinamente a sus compa&ntilde;eros. Se genera, de esta manera, una nueva disposici&oacute;n de los lugares de enunciaci&oacute;n en la escuela, una l&oacute;gica distinta y otro devenir. <br \/><\/span><\/p>\n<hr style=\"height: 1px; width: 470px; border-width: 1px; border-style: solid; border-color: #CCCCCC; color: #ffffff;\" width=\"470\" size=\"1\" noshade>\n<p style=\"color: #333333; font-size: 13.6000003814697px;\">&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">*Natalia Vaistij es Profesora y Licenciada en Letras y estudiante de la Tecnicatura Superior en Tiempo Libre y Recreaci&oacute;n. <a href=\"mailto:nataliavaistij@hotmail.com\" target=\"_blank\">nataliavaistij@hotmail.com<\/a><\/span><\/td>\n<td style=\"width: 175px;\" align=\"left\" valign=\"top\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong><span style=\"color: #c380a1;\">Rondas de apertura<\/span><\/strong><\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><a title=\"El juego y las pr&aacute;cticas comunitarias\" href=\"index.cgi?wid_item=39&amp;wid_seccion=23\">El juego y las pr&aacute;cticas comunitarias<\/a><\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Por H&eacute;ctor Vegay Sergio Fajn<\/em><\/span><\/p>\n<hr style=\"height: 1px; width: 175px; border-width: 1px; border-style: solid; border-color: #CCCCCC; color: #ffffff;\" width=\"175\" size=\"1\" noshade><span style=\"color: #f380a1; font-size: 10pt;\"><strong>Traves&iacute;as<\/strong><\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><a title=\"Participaci&oacute;n, invisibilidad y diversidad\" href=\"index.cgi?wid_item=50&amp;wid_seccion=23\">Participaci&oacute;n, invisibilidad y diversidad<\/a>&nbsp;<\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Por Ver&oacute;nica Berrutti<\/em><\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><a title=\"Un pombero macabro: relato de una experiencia de lectura y escritura en la escuela\" href=\"index.cgi?wid_item=51&amp;wid_seccion=23\">Un pombero macabro: relato de una experiencia de lectura y escritura en la escuela<\/a><\/span><br \/><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Por Natalia Vaistij<\/em><\/span><\/p>\n<hr style=\"height: 1px; width: 175px; border-width: 1px; border-style: solid; border-color: #CCCCCC; color: #ffffff;\" width=\"175\" size=\"1\" noshade> <strong style=\"color: #447060; font-size: 10pt;\">Estaciones<\/strong><br \/> <span style=\"font-size: 10pt;\"><a title=\"El estudiante de primer grado (The first grader) o acerca de c&oacute;mo se construye al otro en educaci&oacute;n\" href=\"index.cgi?wid_item=52&amp;wid_seccion=23\">El estudiante de primer grado (The first grader) o acerca de c&oacute;mo se construye al otro en educaci&oacute;n<\/a><\/span><br \/> <span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Por Camila Isabel Maidana Demar&iacute;a<\/em><\/span><\/p>\n<hr style=\"height: 1px; width: 175px; border-width: 1px; border-style: solid; border-color: #CCCCCC; color: #ffffff;\" width=\"175\" size=\"1\" noshade><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ndash;Traves&iacute;as&ndash; Por Natalia Vaistij* Cuando trabajamos con textos literarios en espacios educativos nos encontramos diariamente con un desaf&iacute;o: c&oacute;mo generar pr&aacute;cticas de lectura y escritura que propongan un lugar activo y creador para el lector. &nbsp; &nbsp;&iquest;C&oacute;mo escapar de las actividades que reducen a la literatura a las formas de un memorismo enciclopedista? &nbsp; &nbsp;&iquest;C&oacute;mo &#8230; <a title=\"Un pombero macabro: relato de una experiencia de lectura y escritura en la escuela\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/un-pombero-macabro-relato-de-una-experiencia-de-lectura-y-escritura-en-la-escuela\/\" aria-label=\"More on Un pombero macabro: relato de una experiencia de lectura y escritura en la escuela\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1462"}],"collection":[{"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1462\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/istlyr-caba.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}